GLOSA A LA POESÍA

GLOSA A LA POESÍA
Si me regalas amores
y escuchas mi corazón,
mitigas la desazón.
Mi alma busca armonía,
pájaros en la arboleda,
envolverse con la seda
azul de mi poesía
al transitar la vereda.
Hoy me refugio en el verso,
en mis rimas de colores;
borras mi destino adverso
si me regalas amores.
Preciso de tu simiente
para lograr subsistir;
termina mi sinvivir
si me donas, indulgente,
tu perfumado elixir.
En la serena mañana,
cobijo de mi pasión,
repicará la campana
si escuchas mi corazón.
Contigo por siempre sueño
en el jardín de las rosas,
donde leves mariposas
me persiguen con empeño
por las sendas olorosas.
Te ofreceré la inocencia,
mi enamorada canción,
si la luz de tu clemencia
mitiga mi desazón.
María Bote
Si me regalas amores
y escuchas mi corazón,
mitigas la desazón.
Mi alma busca armonía,
pájaros en la arboleda,
envolverse con la seda
azul de mi poesía
al transitar la vereda.
Hoy me refugio en el verso,
en mis rimas de colores;
borras mi destino adverso
si me regalas amores.
Preciso de tu simiente
para lograr subsistir;
termina mi sinvivir
si me donas, indulgente,
tu perfumado elixir.
En la serena mañana,
cobijo de mi pasión,
repicará la campana
si escuchas mi corazón.
Contigo por siempre sueño
en el jardín de las rosas,
donde leves mariposas
me persiguen con empeño
por las sendas olorosas.
Te ofreceré la inocencia,
mi enamorada canción,
si la luz de tu clemencia
mitiga mi desazón.
María Bote
























