LA FE
LA FE
LA FE
Unos padres, después de esperar durante 7 años, al fin, tuvieron lo que más deseaban: un hijo. La casa se les lleno de alegrías: risas, lloros, nanas, juegos…LA FELICIDAD.
Cuatro años después, de pronto, el niño se pone muy enfermo. Lo llevan de un médico a otro, sin querer perder la esperanza de la curación del pequeño. Al final del angustioso peregrinaje, el mejor médico en la especialidad, les dice que al pequeño sólo le quedan unos tres meses de vida. En ese instante, y sobre todo para la madre, esa misma vida se le desmorono ante sus pies. Con su llanto, podrían haberse regado todos los jardines del mundo.
Los padres no se conformaron, fueron a otro Dr que, además de confirmarle el terrible diagnóstico les hizo una pregunta ¿son Uds creyentes? – SÍ – le contestaron. Pues recen, recen mucho y yo haré lo que pueda.
Siguieron al pie de la letra las pautas que el médico les imponía y, rezaron, rogaron continuamente a Dios por la salvación de su hijo. Lo hicieron con FE, con una FE inmensa.
Hoy, ese niño, tiene ya 34 años, mide casi dos metros, es la viva imagen de la salud y la hermosura, es, además, padre de tres preciosas hijas.
La madre está convencida: es la consecuencia de la FE, así, con MAYÚSCULAS.
A ella se aferró en tan crucial momento y no salió defraudada.
A ella se aferró en tan crucial momento y no salió defraudada.
María Bote
8 – 10 - 2011








