A CAROLINA CORONADO
A CAROLINA CORONADO
(EN EL CENTENARIO DE SU MUERTE)
Tú le cantaste al Gévora querido,
al color aromado de la rosa,
en sonetos de rima cadenciosa,
mientras tu corazón erraba herido.
Carolina, en tu pulso y su latido
habitó la palabra fervorosa,
del luto y la tristeza, temerosa;
la lírica del verso resumido.
Naciste de la noble Extremadura;
te sostuvo su luz esclarecida,
su abrazo impenitente y virginal.
El tiempo no te esconde ni clausura,
quedaron tus poemas en la vida
envueltos en purísimo cendal.
María Bote









