MUJER


MUJER

                                               Mujer, vientre del mundo,
mensajera de sueños y esperanzas.
De tus pulsos emerge
la peregrina estirpe.

En ti, mujer, confluyen claridades;
tus manos sanadoras
restauran las heridas.
Tu seno, luz y espuma, con estambres de miel
cosechó  desamparos en la huida del tiempo.

Cantas en primavera,
canciones anhelantes
y en verano das frutos de leche y ambrosías.
Guardarás tus otoños
en cofres de amargura,
y en tu invierno de lágrimas
transitas el ocaso en soledad,
con tu perfil ceñido
por ausencias y espinas…

María Bote
marzo de 2012

SIN TU CANTO


        SIN TU CANTO
            (A LA MUERTE DE UN POETA)


              Nada será lo mismo sin tu canto,
sin la aurora feliz de la utopía,
al envolver las dunas con su manto
la cromática luz de la armonía.

Un sumiso jazmín sobre la arena,
indolentes las musas del camino
aguardan los fulgores de la pena
escondida en un viejo pergamino.

             Temblorosos  tu acento y  tu sonrisa,
sin la cálida voz de las clemencias.
Los iris de las fuentes con la brisa
lloran sobre la cruz de las ausencias.

No enmudezcan las arpas sus canciones,
 melancólicas vistan de crespones.

                            María Bote

FÉRTIL PRESAGIO


FÉRTIL PRESAGIO

Ya presiento el aroma de las flores,
la magia de la verde pregonera,
cuando rila brillante la junquera;
es un fértil  presagio de fulgores.
Dibujarán mis versos de colores
en el blanco estandarte de su esfera,
con la brisa ligera,
desechando el collar de sinsabores.
Esconderé en la flora mi gemido
y el doliente latido,
cuando su claridad cubra mi día.
Ha de acogerme entonces la esperanza,
sin dolor ni mudanza,
el reino de la luz y la armonía.

María Bote

NO VELA EL AIRE


 NO VELA EL AIRE
                   (Romance para un romance Lorquiano)

Granada busca en la noche
a su lunita de estaño,
le pregunta por el niño
envuelto en su dúctil manto.

¡Ay, Geníl, no me lo robes!
clama la luna temblando,
será mío para siempre,
no lo daré a tus remansos.

La ciudad cuenta bajito
los romances del milagro,
mientras la luna no quiere
soltar del niño la mano.
Muy  negros, los nubarrones
acechan desde lo alto
y galopan los jinetes
con tambores de quebrantos.

Se escuchan por las mañanas
repiques de campanarios.
La Zumaya se escondió
en lo profundo del árbol.
La veleta de la torre
canta responsos arcanos
mientras giran con el aire
las angustias de sus brazos.

Ríos, torre, viento, nubes,
la fuente de los naranjos…
Todos pugnan por el niño,
todos quieren despertarlo.

A la silenciosa fragua
llegas, lunita de estaño,
mas hoy no quieres bailar
con tu polisón morado.

Ya duerme sobre su yunque
el morenito gitano.
Gime la luna su pena,
no quiere el aire velarlo…

                                                              María Bote

LAS LIDES DEL AMOR


LAS LIDES DEL AMOR
      (OCTAVA ITALIANA AGUDA)

 Me abruma tu frialdad, me condiciona
y deja los fervores afligidos,
los gozos en perfiles desvaídos,
en el pecho agoniza el corazón.
Reposará la música por siempre
en la noche, laúd de mis pesares,
navegan los suspiros por los mares
y gime, dolorosa, la razón.

¿Cómo podré vivir sin tus caricias
al mirar el azul de la mañana?
Será de hiel tu ausencia casquivana,
si te pierdo en las lides del amor.
Me cobijan los brazos de la luna,
silente oscuridad sin tus fulgores,
se diluyen los sueños en temores,
no queda en el jardín brisa ni flor.

                                           María Bote

Este poema lo escribí hace bastante tiempo, pero no lo había puesto en el blog. Gracias y besos.
powered by Blogger | WordPress by Newwpthemes | Converted by BloggerTheme