LIRAS
DE TI VIENE LA LUZ
(Lira I)
Vivo por tus caricias,
por la ternura atenta de tus ojos,
de tus manos, delicias
fundiendo mis enojos.
De ti viene la luz a mis antojos.
(Lira II)
Ya no suenan los cantos
ni lanzan los clarines dulces notas.
Los tiempos, con sus mantos,
esparcen turbias gotas
por las tristes esquinas más ignotas.
(Lira III)
Del surco, la semilla,
brotando tras la lluvia y sus latidos,
seduce a la alevilla,
a los rayos fundidos
del sol en los roquedos florecidos.
María Bote











