EL MILAGRO DE LAS FLORES
EL MILAGRO DE LAS FLORES
(SONETO BLANCO)
Oigo un aletear de las
gaviotas
en la voz alargada de la
tarde.
El viento bambolea mi jardín,
el delirante azul de mis
esbozos.
Un suspiro de espuma en la veleta
despedirá su acorde rumbo al
este,
en alas del dolor y su
quebranto,
con su melancolía
incontenible.
Si de la tierra mana tenue
luz,
o dibuja un pincel ocasos
dulces,
germinará la arcilla con mis
versos.
Tal vez un horizonte con
futuro
llenará de esperanza mi
intuición.
El milagro sublime de las
flores.
María Bote











