NIÑO DE HAMBRE
NIÑO DE HAMBRE
Desde lejos me hiere su
mirada
y en los pulsos, mi sangre
detenida.
Es su llanto de lumbre
consumida,
leve chorro de pena desarmada.
Los dos faros de aurora
desolada,
mis empeños laceran, sin
medida,
y no podré ganarle la
partida
a la hambruna doliente y despiadada.
¡Pobre niño, me acusas con los ojos,
imploras el coraje en mi
conciencia
y culpas de mi vida los
antojos.
El mundo se decora con
despojos
de tu boca, fosal de la inocencia,
do germina la flor de los
enojos.
María Bote
2 de julio de 2012
Hoy, viendo por televisión un reportaje sobre la hambruna en el cuerno de África, me impactó la imagen de un niño llorando sin fuerzas para hacerlo, con los ojos abiertos, mas llenos de tristeza interrogante. Sentí como que me acusaba y me preguntaba ¿por qué permitís esto?
Esa imagen hizo que me pusiera a escribir el poema con el que me despido del blog hasta finales de mes.
Feliz verano y besos para todos y todas.
María










