LA VOZ DE LOS CREPÚSCULOS
LA VOZ DE LOS CREPÚSCULOS
Cuando lloran los seres
grises y malheridos,
necesitan abrazos
y palabras de estrellas;
y cuando los persiguen las
sombras de la noche
solicitan destellos,
canciones, luminarias.
Si les queda vacío el hueco
de sus manos,
yo les daré la espiga
con su ofrenda de pan
y un remanso de fuego
fundidor de amarguras;
atisbo de verdades,
hileras de esperanzas.
Cuando errantes van solos,
injustamente tristes,
precisan un cardumen
de consuelo y amor.
¿Por qué lloran los hombres mientras
canta la mar?
acaso porque oyeron
la voz de los crepúsculos.
María Bote







