ANTE LA PROXIMIDAD DEL DÍA DEL LIBRO
Ríe
y se queja, siente y agradece la caricia, escucha los latidos del corazón
entregado. Espera siempre el reencuentro, te habla, te hace soñar, meditar,
reír con él o llorar. Te enseña mundos remotos, desconocidos y a mirar con los
ojos cerrados.
Te
envuelve en su esencia. Para dártelo todo sólo espera que te acerques a él, lo
abras y pongas en alerta los cinco sentidos.
María Bote.






