PORFÍA



PORFÍA



Al borde de los sueños

me dispongo a tejer.

                                     Hago y deshago

para ganar al tiempo la porfía,

mas la gris desazón no quiere abandonarme.

Sé que la luz me busca,

despacio se me acerca; me viste de fulgores

ante el místico umbral de la inquietud.

Del tedio a la esperanza

caminaré por sendas de sigilo.



María Bote
  

SIN BRÚJULA




SIN BRÚJULA



Es todo amor en ti, alma sencilla,

bucólico el paisaje de tu aliento,

y  me tientas con el convencimiento

de ser tu maravilla.

                   Acoge mi besana la semilla

cuando tú me redimes del tormento;

sin brújula, me guío por el viento

dulce y fiel de tu orilla.



Me acicala y sostiene tu latido

en tálamo vestido

de crespones y aromas de azucena.

                  Acampa por mi piel tu beso ardiente

                  muñidor de caricia iridiscente.



En tu mar de suspiros fui sirena.



María Bote

REDES DE MEMORIA



REDES DE MEMORIA

Hoy despojo mi vida de alfileres,
en un acontecer de la nostalgia;
con su friso de versos recurrentes,
lo traspaso a la hoja inmaculada.

Y me convierto en flor, a la intemperie,
batida por el aire y la palabra
en claustros redimidos, fugaz suerte,
con pendones y antiguas luminarias.

Hoy tejeré mis redes de memoria
por sendas de recuerdos,
colgando en un balcón las alegrías,

y sembraré parcelas de concordia
donde regar los sueños
brotados al amor de su colina…

María Bote

VERANO EN EXTREMADURA



VERANO EN EXTREMADURA



La luz asola los prados,

despidió las primaveras;

sábanas de rubias eras

arropan soles cansados,

de carmín ensangrentados.



Vierte julio sus calores

con la fuerza más bravía,

al filo del mediodía

viene agostando las flores.

Tras las persianas, amores

sudorosos, anhelantes…

Dibujan frutos prohibidos,

bordan gozos y latidos

con ímpetus fulgurantes,

despiden nardos fragantes.



Un abanico dormita

al fresco de la ventana

en la siesta soberana.

El visillo lo concita

a su encaje que levita

sobre el dintel. Yo despierto

a la canora insistencia

de  las aves, en su esencia.

Al bucólico concierto

vienen aromas del huerto.



Los fulgores del verano,

sus auroras transparentes

y el rumor de antiguas fuentes

lanzan un suspiro arcano,

con el fervor más ufano,

por cantarines torrentes.



Entre los chopos, el río,

canta a dúo con la brisa

y por la hierba sumisa

busca aposento el rocío,

en las albas del estío.





Presagiando los lagares

de mostos y de frescura,

la claridad rosa y pura

por viñedos y olivares,

sueña con los encinares

de la noble Extremadura…



María Bote.

Hola, mis queridos amigos/as. ya estamos de nuevo en casa, por ahora y es una alegría contactar con todos vosotros/as de nuevo.
   Este poema es una reposición, lo escribí en El Salugrar, el Balneario donde hemos estado. He escrito esta vez también, ya lo expondré algun día, pero es que, este poema me gusta especialmente (espero que a vosotros también) porque, retrata muy bien como es el verano por estas benditas tierras.
   Un abrazo grande para todos y todas.
powered by Blogger | WordPress by Newwpthemes | Converted by BloggerTheme