EL CÁLIZ DE LA MAGIA
EL
CÁLIZ DE LA MAGIA
(séptima en arte
mayor)
En
mi escuela de luz y fantasía
se
forjan los dinteles de los sueños.
Al
trenzar la palabra en poesía,
se
cincelan con mimo los empeños.
Sucumben
al encanto los adioses,
los
soplos de inocencias y las poses.
El
perfil y la imagen son los dueños.
De
retóricas huyo y me prodigo
en
sencilla elocuencia ensimismada;
es
el folio mi amante y mi testigo
cuando
acude la musa a mi llamada.
A
coro, vigilantes serafines
y
el arpegio fugaz de cien violines,
concitan
a mi voz de madrugada.
Mis
dedos, espirales de la pluma,
ingrávidos
pasean por los puentes
tendidos
entre mística y espuma;
invocan
a los dioses indulgentes.
El
cáliz de la magia y del amor,
ofrezco
en los altares del candor.
La
besana, esperando mis simientes.
María Bote






