LA ENAMORADA ESTIRPE
LA ENAMORADA ESTIRPE
“alguna vez el hombre
buscador de aventuras”
resumirá la tierra,
en un ardiente soplo
por redimir al mundo, de
ternura encendido,
Con un viento de dioses,
preludio de la esencia
rescatará la rosa
de su lecho de espinas,
con sones deliciosos que
manan de las fuentes.
Al cobijo del beso, la
enamorada estirpe
bajará de lo oscuro,
en pos de la esperanza,
al estambre insonoro que
destilan los nardos.
Una estrella de lumbre se
deshace en su boca
llegando hasta el silente
confín de los misterios.
El hombre y su destino
reinventan el paisaje.
María Bote






