ESTRELLAS SIN RETORNOS
Estoy aprisionada entre
recuerdos,
tras mi reja de luz
evocadora
y divaga mi mente por las
dunas
buscando de la mar azules
olas.
Cercada estoy por voces requeridas
y por sentir, en parte, lo
que ha sido.
Las rosas me ungirán con sus
perfumes
y así tendré del cielo su
testigo.
Si traspaso anhelante los
barrancos
y los atardeceres azarosos,
quizás pudiera ser la
mariposa
libando en las estrellas sin
retornos.
Allí duermen aromas de los
besos
y del hogar, sus más tibios
rescoldos.
María Bote