CENDAL DE VAINICA



CENDAL DE VAINICA
    Soneto blanco

En luces ambarinas de la infancia
me amparo alguna vez con mi delirio;     
a su azogue me atraen los crepúsculos
en ese azul momento tan liviano.

Evoco las plegarias de la tarde    
sobre el blanco cendal y su vainica,
al verter mi inocencia por los sueños
en místicos arroyos de canciones.

Fui la niña precoz y transparente
engarzada en perfiles candorosos,
angustias y sonidos de trompeta.

Mis lágrimas enjuga la memoria,
todo se recompone en la ternura
ante el umbral marmóreo del ayer.

María Bote

ESTRELLAS SIN RETORNOS



ESTRELLAS SIN RETORNOS



Estoy aprisionada entre recuerdos,

tras mi reja de luz evocadora

y divaga mi mente por las dunas

buscando de la mar azules olas.



Cercada estoy por voces requeridas

y por sentir, en parte, lo que ha sido.

Las rosas me ungirán con sus perfumes

y así tendré del cielo su testigo.



Si traspaso anhelante los barrancos

y los atardeceres azarosos,

quizás pudiera ser la mariposa

libando en las estrellas sin retornos.



Allí duermen aromas de los besos

y del hogar, sus más tibios rescoldos.



     María Bote
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