AQUÍ ESTÁN



AQUÍ ESTÁN

(SONETO INVERTIDO)



Mi casa es la casa de mis muertos,

sus sonrisas presiden los estantes

y asisten a trasiegos incesantes.



Juntos, con los mayores los infantes;

sus miradas atentas y constantes,

al filo de mi amor siguen despiertos.



Aquí están, su corriente se derrama

en el sabor perdido de las cosas.

Errantes e invisibles mariposas,

de un tembloroso cirio leve llama.



Mi memoria los cita y los proclama

con aromado acento de las rosas.

 Sus esencias sutiles, pudorosas,

son la raíz perenne de mi rama.



María Bote

In memorian de mis seres queridos que ya pasaron a la otra orilla, pero que siguen estando aquí, en mi corazón.


OCTAVA PARA UNA DIOSA



OCTAVA PARA UNA DIOSA       

(octavilla italiana)



Tu voz, sonata de rosas,

sustenta a la golondrina

desde un murmullo, argentina.

En tu aliento de lavanda

moran jazmines y perlas

entre oleajes de llanto.

Luz de silencioso canto,

fuente sometida y blanda.



Tu reír de caracola

mece las iras del viento,

veja y reduce al tormento

su rublo conciliador,

describe la melodía.

En tus dedos, la esperanza

es rosario de alabanza,

umbela, misterio, amor.



                         Tu dermis, aroma y seda,

en espiral de caricias

ofreces con tus pericias.

Manantío de vergel,

espejo donde amapolas

sueñan con las alboradas,

en saltarinas cascadas.

Diosa de lisis y miel.



 María Bote

Estos versos los escribí para una joven y gran amiga, poeta, dos meses antes de morir , cuando volvió del hospital después de ser intervenida quirúrgicamente. Era una enamorada del olimpo y sus dioses. Ahora se cumplen tres años de su muerte y quiero rendir aquí un homenaje a su memoria. Siempre cantaba a los ángeles e Incluso físicamente, tenía la majestad y hermosura de las diosas del olimpo.



CANCIONES DEL AGUA

Atendiendo a la palabra de SINDEL (AGUA)



CANCIONES DEL AGUA

¡Canta, agüita de la fuente!
pues llora mi corazón
cuando de amores se muere.

Agua dulce y rumorosa,
quita la sed de mis labios
y consuela mi congoja.

Agua me donan tus besos,
yo la endulzaré con mieles
y  el aroma de romero.

Quiero el agua de tu boca
para mojar mis sentidos
y que se alejen las sombras.

Aguas de abriles y mayos
me ofreces con galanura
y yo bebo de tus manos.

Con humedad me acaricia
el agua de tus amores
y mi oscuridad termina.

María Bote
22 – 10 - 2014

LAS MUSAS




LAS MUSAS

En mi poema danzan hoy las musas,
lo suben a lo alto de las cimas.
Arman sobre los cienos sus tarimas,
se ríen de mis letras inconclusas.

Yo renazco en sus alas, sin excusas
dibujo versos, métricas y rimas,
y horadan mis sentidos con sus limas,
mis pasiones fugaces y confusas.

En dichas, en tristeza y soledades,
verteré las palabras convenientes;
los amores, festines y quebrantos.

Escapan por mi pluma claridades
mientras voy de camino a los ponientes.
He de sembrar de lírica mis llantos.

María Bote

LAS HORAS DEL FUTURO



LAS HORAS DEL FUTURO

En la mañana gris
escucho los sonidos del silencio.
El sol quiere aflorar
para prender su gozo en las moradas.
Siempre empuja la vida,
               incluso  ante la muerte y el dolor.
Un vuelo de paloma
surca el espacio. Ritos de los ocres
forjarán otro octubre
y yo no otearé
tras el claro visillo en mi ventana.
Trajines diferentes
y miradas exentas de la luz sensitiva,
ocuparán las horas del futuro…

María Bote
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