ALEJANDRO Y LUIS



Relato breve para un final propuesto por Lucía Escribano de SINTIENDO EN LA PIEL



Estaba atardeciendo, Alejandro y Luis paseaban por la playa de Ipanema, descalzos; las olas que llegaban mansamente a la orilla mojaban sus pies. Al tiempo, se pararon, tomáronse las manos y se miraron a los ojos. Luis sonreía y Alejandro lloraba. En lo más hondo de su corazón supo que, aunque lo intentase, no podría retenerle - Al menos (balbuceó) dentro de un tiempo permíteme saber algo de ti, sólo quiero tu felicidad - Se abrazaron y la noche cayó sobre ellos como un leve manto. Sería la última vez que estuviesen juntos.


Siete meses después de aquél día imborrable le envió un telegrama.
" Alejandro, vivo en Holanda, trabajo en un local donde exponen sus obras todo tipo de artistas noveles. Estoy aprendiendo mucho y soy feliz.
Desde el otro lado del mar.....
Millones de besos,para ti.

LA ENAMORADA ESTIRPE



LA ENAMORADA ESTIRPE

“alguna vez el hombre buscador de aventuras”
resumirá la tierra,
en un ardiente soplo
por redimir al mundo, de ternura encendido,

Con un viento de dioses, preludio de la esencia
rescatará la rosa
de su lecho de espinas,
con sones deliciosos que manan de las fuentes.

Al cobijo del beso, la enamorada estirpe
bajará de lo oscuro,
en pos de la esperanza,
al estambre insonoro que destilan los nardos.

Una estrella de lumbre se deshace en su boca
llegando hasta el silente
confín de los misterios.
El hombre y su destino reinventan el paisaje.

   María Bote

De mi libro "Poemas,(antología)"

CANTARES



CANTARES

El viento mece las ramas
en el perfil de la tarde;
perseguiré por los cielos
mi casa de luz, sin llave.

Evocando las auroras
corre el agua por su cauce
huyendo de la tormenta,
en busca de claridades.

Quisiera volar, cantando,
colgada de un estandarte
bordado con tenues brisas,
y sus flecos de alamares.

Sin rescoldos de pesar,
vestida de alado ángel,
con el corazón tan vivo
que mis huesos lacerase.

La savia de mis arterias
busca reductos fluviales,
para escuchar a la lluvia
cuando canta por el valle.

Hoy preciso del candor
por la espuma de mi sangre,
mientras vago por los sueños
y dejo atrás a mi cárcel.

cantando voy por los ríos,
para acunar manantiales,
nanas de versos y miel
fundidas en mi equipaje.


 Rescataré las estrellas
cuando transite las calles
por bruñir brazos del alma
al ofrecer mis cantares.

Cantaré, y será día
esta noche perdurable.

     María Bote








POEMA DE AMOR



POEMA DE AMOR

En la delgada tarde, postigo del amor,
me prendí en tu cintura, voraz enredadera
trepando por tu espalda, con aliento de flor.
Desprendían los montes luces de primavera.

Navegábamos juntos por aguas rumorosas,
en destellos sutiles que destilan las fuentes
y fue nuestra andadura, solaz de mariposas
fundidas en rumores de ríos y torrentes.

En la mágica noche de clavel encendido,
apuramos las bocas en sorbos de locura,
con ímpetu de amantes y fuego en las miradas.

Un derroche  de mieles en panal desvestido,
con la voz y el susurro sin bridas ni cordura,
persiguieron estrellas, cruzaron madrugadas…


María Bote

NEGRO AZAR



El próximo día 6 hará dos años de la tragedia del niño que murio bajo la carroza de los Reyes magos. Escribí este soneto bajo el impacto de la noticia y quiero traerlo aquí, en su memoria.

NEGRO AZAR

Un ángel sorprendido entre colores
persiguiendo el dulzor, la fantasía,
la luz y la alegría;
trajo el luto a la tarde de las flores.
Se tiñeron de rojo los amores
y acampó en el asfalto la agonía.
Una tierna amapola desprendía
inciensos y dolores.

Carruseles de lágrimas y penas,
el hielo por las venas
llevando la amargura al corazón,
por la niñez con ansias de volar;
globo azul, negro azar…
De las almas se eleve una oración.

María Bote
7 -1 - 2013
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