OCTUBRES
OCTUBRES
Se nos colman de octubres
nuestras manos;
un enjambre de turbia
ingratitud,
oprobios y perfidias en alud
nos despojan de besos ya
lejanos.
La tarde, en amarillos
soberanos
mientras guarda su mística
el laúd.
Se nos viene la oscura
finitud
y huyen presurosos los
veranos.
Ya se quedan sin luces los
cristales
de los ojos marchitos por la
vida
y nos abandonaron los
dulzores.
Los caminos se hicieron
pedregales
sin anuncios de sol ni
amanecida
y cargamos la cruz de
sinsabores.
María Bote







