UN VERSO PRENDIDO
UN VERSO PRENDIDO
(SONETO BERGAMÍN)
Vislumbraba la faz del
poniente
y enterré en arenales mi
pena,
con un verso prendido en la
frente.
Con un verso prendido en la
frente
se fecunda la sangre en mi
vena
y se nutre mi pulso latente.
Y se nutre mi pulso latente
desoyendo la voz de condena;
hoy mi luz a la sombra encadena
y el pesar se quedó sin corriente.
El pesar se quedó sin
corriente,
se ilumina mi oscura
alacena.
Enterré en arenales mi pena
con un verso prendido en la
frente.
María Bote





