PLASENCIA EN LA MEMORIA
PLASENCIA
EN LA MEMORIA
La
piedra me conmueve
con
su rumor de alas,
el
trinar de las aves
y
el tañer de campanas
en el fulgor dorado
de
la tarde y el alma.
En
mis sueños, tu brisa,
mi
piel busca y traspasa.
Plasencia
en la memoria
de
la dicha esperada,
su
voz y su belleza
a
mis recuerdos llaman.
Paseos
y las noches
de
cunas estrenadas,
quedaron
en el cielo,
de
tu luz y tu gracia.
Lo
maternal y el aire
por
tus calles pasaban
y
yo, joven y alegre
tus cimas escalaba.
Aromas
de cerezos
tu
primavera emana
y
el jerte borda y borda
suspiros
en el agua.
La
campana, la hiedra,
el
templo, la espadaña
habitan
en tu esencia,
placer
de las miradas,
placer
de Dios, Plasencia.
María
Bote.





