CANCIONES DEL CUANDO
CANCIONES DEL CUANDO
Cuando me miro en tus ojos,
dos celestiales espejos,
bordando voy los otoños
con la aguja de mis versos.
Amor, con urgencia imploro,
llega en las alas del viento,
sin cuitas y sin asombro,
por los caminos del tiempo.
A la orilla de tu rostro
y en perfiles de tu pelo
prenderé claveles rojos
con esencias del romero.
Cuando percibo la fuente
de tu amor por mi cintura,
en las venas se estremece
mi sangre, libre de culpas.
Poemas de luz y suerte
escribiré con mi pluma
si tu boca pinta verdes
en la arena de mis dunas.
Transitaré los edenes
con los iris por mi blusa
y me endulzarán tus mieles
por las azuladas rutas…
Cuando gusto de tu boca
con estrellas por testigo,
mi luz proclama su hora
en vértigo convenido;
es agua que se desborda
por el jardín de los lirios.
Vigilias de sol y sombras
ante el ara de los ritos.
Y mi lengua que te invoca
entre luces de espejismos
irá esparciendo su aroma
en el perfil de tu ombligo.
María Bote








